Asuntos Públicos

 
 

por Francisco Javier Sandoval Torres

ACOSO

La campaña mediática de acoso y derribo en contra de Andrés Manuel López Obrador lo único que hace es polarizar los términos de la confrontación que vive México de manera permanente desde 2006.

El linchamiento contra Andrés Manuel López Obrador, que realizan Televisa y TV Azteca, el sector empresarial, el PAN y la jerarquía católica, hace crecer la irritación, exacerba las divisiones, pero no cancela el peso específico del liderazgo de López Obrador a la hora de definir la agenda nacional.

OPOSICIÓN NECESARIA

Como bien lo dice Adolfo Sánchez Rebolledo, la presencia de Andrés Manuel López Obrador no es un “accidente” en la vida pública de México.

"Guste o no, Andrés Manuel añade un fuerte elemento de complejidad a la situación nacional, tan poco apta a ser reducida a ese democratismo formal que está siempre dispuesto a verse a sí mismo como el fin de la historia".

A querer o no, la oposición lopezobradorista aparece al mismo tiempo como una necesidad y también como el umbral intransitable para una clase política corrupta que tiene sus propios tiempos y no quiere oír hablar de crisis ni está dispuesta a reformarse a fondo.

MADERO Y AMLO

Lorenzo Meyer contradice las aseveraciones de que López Obrador está muerto políticamente y afirma que el movimiento que encabeza, sobre todo con la credencialización de su gobierno legítimo, le da una dinámica parecida al trabajo político de Francisco I. Madero previo a la Revolución.

“A mi juicio, es más o menos como cuando Madero va en ferrocarril con su esposa y su secretario, de estación en estación, convocando a mítines, tendiendo conflictos con la autoridad local, pero dejando la semilla.

MIEDO DE LA DERECHA

Lorenzo Meyer sostiene que la élite política derechista multiplica los ataques contra López Obrador, por la sencilla razón de que le tienen miedo.

"Ellos crearon primero el miedo artificialmente, pero al no desaparecer la figura de Andrés Manuel, hay un elemento objetivo de miedo”.

Meyer agrega: “Es un odio y un temor al liderazgo carismático, porque este liderazgo tiene algo que no tienen los otros: biografía".

"Andrés Manuel tiene una biografía que, aunque quisieran, los demás no podrían tenerla, porque ya se les pasó el tiempo”.

Meyer detalla que López Obrador procede de un estado marginal, estudia en la UNAM y luego vive con los indios de La Chontalpa, en Tabasco, acompañado de su esposa y ahí nace su primer hijo.

NI COMPRAR NI SOMETER

“Esa capacidad de vivir, sentir y entender el México profundo no la tienen Calderón, Fox o los miembros del gabinete. Por eso el odio a ese líder. Pero, además, porque no lo pueden cooptar”, apunta Meyer.

Ese es el meollo de la cuestión. A López Obrador no lo pueden comprar, intimidar ni someter, ni con el dinero, ni con la adulación ni con la represión.

NO SON PALEROS

Los enemigos del pueblo mexicano se aterrorizan cuando Andrés Manuel fortalece las bases y los objetivos del gran movimiento social, democrático y progresista que encabeza, como lo hizo el pasado 24 de noviembre, durante la última asamblea ciudadana informativa de este año.

Advirtió López Obrador que la concentración económica y del poder político en unas cuantas manos, va a durar sólo hasta que el pueblo quiera.

A miles de simpatizantes les dijo que el movimiento del que forman parte es una real oposición, que no actúa como palero y que, sin titubeos ni vacilaciones, está en el compromiso de luchar con firmeza por la igualdad y la justicia.

TRANSFORMAR MÉXICO

Lo cierto es que la derecha, derrotada históricamente, abandonó ya todos sus disfraces democráticos y muestra su verdadera naturaleza, reaccionando con violencia cuando López Obrador reitera definiciones como esta:

“No nos dejemos apantallar con las campañas de desprestigio. Que no nos aturda el ruido mediático. Levantemos la mira. Tenemos la enorme responsabilidad de transformar la vida pública del país.”

"Entre todos hemos logrado levantar este movimiento, el más importante -que se oiga bien y que se oiga lejos- en la historia reciente del país”.

INVENCIBLE

Ni social, ni política ni ideológicamente puede ser vencido un líder como López Obrador, ni tampoco un movimiento como el que dirige.

Sí, pueden ser aplastados con la represión salvaje y genocida, similar a la utilizada por Díaz Ordaz el 68.

Pero una represión de ese tipo, en las actuales condiciones del país, provocaría de inmediato una guerra civil.

El movimiento social y político lopezobradorista está más unido y productivo que nunca y su poder aumenta sin cesar.

 

Filósofo.

Universidad Nacional Autónoma de México.

fjst3@yahoo.com.mx